Desde Aqtobe, Kazakhstan
Creo que nos quedamos en Volgogrado… desde entonces esto ya empieza a ser lo que nos imaginábamos.

Salir de Volgogrado fue relativamente sencillo, pese a que por aquí les cuesta indicar (y no es culpa del idioma, es que se lían con la derecha y la izquierda y el adelante y atrás). Suerte que los carteles de las principales ciudades estan rotulados en inglés debajo. Lo único a comentar de este tramo es el caso omiso que hicimos de un poli que quería pararnos. Hasta luego lucas. Y ahí se quedo, sin sus dolares.

Llegamos a Astrakhan a una hora decente y, antes de la frontera, otro poli nos paró. Nos dijo algo en parruski y nosotros que si Kazajstan p’alli que si no se que… total, que en el tío dijo “si si, priamo” i ale, primera y nos vamos. La frontera estaba a escasos 200 metros. La pasamos a media tarde. En la frontera conocimos a una familia rusa, de Samara, que iban de vacaciones a Atyrau, nuestra próxima ciudad. También a dos camioneros que nos avanzaron un poco como estaban las carreteras. Y una pareja de motoristas, que iban desde la India hasta Europa y se habían encontrado con más gente del rally y estaban flipando. Charlamos un rato sobre el rally, la ruta y todo eso, y nos dijeron también un poco como estaban las carreteras.
En la frontera, por el lado ruso, todo ok, bastante rápido y muy amables. Luego un cacho de tierra de nadie y la frontera kazaja. Ahí ya cambió la cosa. Aunque nos atendieron bien, se les notaba la poca faena y las ganas de rapiñar algo, al final simplemente fue un puntero láser y un estrechón de manos. Nada más salir de la frontera, había algunos locales y cambiamos moneda y hicimos el seguro de conducción kazajo, eso sí, regateando a muerte (a caraperro) y con regalos incluidos: una caja de calculadoras que lo petó. Fué abrirla, y absolutamente todos los allí presentes saltando de alegría. Impresionante…

Se hacía tarde y la idea era llegar a Atyrau. Vimos ya camellos, caballos, etc etc. La carretera y la poca luz hizo que desistieramos, así que dormimos en una gasolinera, no sin antes romper uno de los soportes del cubrecárter. Las carreteras ya empezaban a cambiar…

Al día siguiente seguimos la marcha por una carretera en relativo buen estado hasta Atyrau. Allí fuimos a un taller para que nos soldaran el soporte y, muy amablemente, nos lo hicieron sin coste alguno, ante nuestra sorpresa. Evidentemente, se llevaron un buen par de botellas de vino del Penedès en señal de agradecimiento. Luego fuimos al mercado local de Atyrau a cambiar más dolares por tengues y a comprar un poco de comida. Y a eso del mediodía decidimos partir hacia el próximo destino, donde estamos ahora (Aqtobe), a 600 km de allí. Lo que no teníamos ni idea era de la carretera que se nos venía encima.

La cosa empezó bien, con carretera asfaltada y muy lisa. Luego cambió a “aceptamos lisa”. A 80-90 por hora. Pero de golpe, y en medio de la más absoluta nada… ahí estaban, aparecieron por fin los agujeros. En algunos cabía la furgoneta entera. Entera, medio metro bajo el nivel de la carretera. Y no sólo agujeros: sino que además, jorobas de asfalto hacia arriba (camellos que les llamamos) que, o las esquivas, o te las comes con el cubrecárter. A veces la disposición de los elementos era tal que:
1. Esquivas un agujero por la derecha
2. Te encuentras inmediatamente después un agujero peor a la izquierda
3. Al esquivarlo, te aparece un camello de estos y te lo cruspes cruzando los dedos
4. Cuando lo has pasado, al medio segundo aparece ante ti hay un agujero de lado a lado de la carretera.

A medida que avanza la carretera, esto se hace constante. Y al decir constante me refiero a que, en 50 metros de carretera, tienes una buena colección de agujeros, camellos y desniveles varios para escoger dónde quieres partirte el cubrecárter o romperte la suspensión.

Así que la gente local, resignada ante este hecho, un buen día dijo “me voy por la estepa” y así es: hay caminos a ambos lados a través de la estepa que se han hecho a base de sudar totalmente de la carretera. Caminos de tierra ya compactada, con trozos de arena (casi nos quedamos en una pero ahí el maestro Marc lo salvó como un campeón).

Y creo que no se puede uno hacer a la idea de lo mal que estaba este tramo de carretera hasta que no lo vive en sus carnes. Y cuando digo tramo, digo 300 kilómetros. Eso es lo que va desde La Jonquera hasta Castellón, como quien dice. 300 kilómetros en los que te cruzas con camiones, excavadoras, coches… todos circulan por ahí como pueden, algunos encallan, otros petan ruedas… pero ahí están, como espartanos, supongo que esperando que algún dia el gobierno acabe las dichosas obras que parece que están haciendo para arreglar ese desaguisado postnuclear.


Y en medio de este paisaje lunar, paramos a dormir en un pueblo condenado a sufrir esta carretera por sus dos lados, pues estaba casi en la mitad. Dormimos al lado de un bar, después de tomar algo en éste y de hablar con el dueño del pequeño taller o desguace de al lado sobre la mejor ruta hacia la frontera rusa en Semipalatinsk. Luego le llamaron al móvil y estuvo casi 3 horas llamando y hablando…


Así que hoy nos hemos levantado y nos hemos cruspido los 100 kilómetros restantes de esta “carretera”, con otra rotura de cubrecárter. Lo hemos atado con un par de cuerdas y ahí está, aguantando el percal. Hemos parado en un hotel de Aqtobe y hemos decidido que la ruta que haremos será la ruta norte, porque para bajar a Aral hay otra carretera del estilo… Así que ahora nos espera Karagay, Astana, Pavlodar, Semey, Barnaul y… ¡¡Mongolia!!

Volgogrado, Rusia

Hoy es domingo 15 de agosto de 2010. Estamos en Volgograd, en el Lite Hotel, pasando tres pueblos de salir afuera porque nos cocemos. Hace un calor de mil demonios y no hacemos otra cosa que conducir y beber agua, así que hoy toca pausa. Llevamos ya 4.500 km y subiendo.

Las carreteras ucranianas van a ratos, pero en su mayoría están relativamente mal. Tienes que ir con mil ojos porque salen agujeros y rebabas de asfalto fundido y moldeado. Hemos tocado con el cubrecárter en muchas de ellas. El cubrecárter es un campeón. Dos días para cruzar Ucrania y apurados. Lo bueno fué que llegamos a la frontera rusa de noche, a las 20:00 aproximadamente, y no pegaba la solana (ya era de noche), no había nadie y, de esta manera, pudimos pasar en apenas una hora.

Primero tocaba sacarse la carta verde para el coche, ya que la carta verde del seguro actual no cubre el territorio de la antigua URSS. Así que le compramos a Alexei, un agente que había ahí, el seguro este, regateando, chaporreando en angloruso y oliendo el alcohol destilado que escupía. Al final la cosa salió un poco carilla para lo que es pero le mangamos el cargador de Nokia, que a Marc le quitaron en el hotel. No hay mal que por bien no venga, tu.
Luego registro del coche en la parte Ucraniana de la frontera, a base de soborno. 20 dólares y p’alante, algunas risas y mucho cachondeo por parte de ellos. Nosotros, siguiendo el juego y au, a por otra cosa. Luego, hacia la rusa: carta de inmigración y control de cosas, esta vez nada de sobornos, todo normal. Vaciamos la Mongoleta, miraron todo, y nada, todo ok. Tuvimos que hacer la carta donde indicábamos lo que llevamos, el tipo de coche y esas cosas, no sin algún que otro problemilla (la tuvimos que rellenar 4 veces, por errores nuestros y de los agentes). Y ya esta, frontera pasada. Mañana intentaremos también pasar la frontera kazaja de noche, porque no te achicharras y además no hay nadie.
Hemos dormido a pié de carretera en un parking de un bar y de buena mañana, sin tener ni idea de ruso, cirílico, sin tener un sólo rublo y con un cuarto de depósito de gasolina, hemos conseguido salir dirección Volgogrado sin perdernos, preguntando porai. Aquí nada de tarjetas de crédito, ni euros, ni dolares, ni nada. Todo rublos. Por suerte en una gasolinera una señora nos ha permitido pagar con VISA, pero no después de parar en 4 o 5 gasolineras. En una de ellas, una chica nos ha dicho que dólares ok, pero su padre ha dicho que nanai, así que nos hemos ido.
Al cabo de un rato aparece la chica con un coche, pitándonos, y nos dice que la sigamos. Nos ha llevado al mercado local, donde ha llamado al colega de turno que nos ha cambiado dólares a rublos así un poco a bulto, porque la oficina hoy estaba cerrada. Mientras yo (Ignasi) cambiaba, Marc se ha esperado en la Mongoleta, en la puerta del mercado, y el chico del puesto de bebidas de la puerta le ha invitado a una botella entera de una especie de zumo de manzana con alcohol y a una cerveza rara. Total, que al salir yo me lo encuentro con todo eso ahí
Finalmente un colega de la chica nos ha guiado hasta la salida dirección Volgogrado. Muy amables todos en general, y además, pese a la cara de mala leche que gastan, sonríen bastante.


De camino a Volgogrado, un Lada quería girar a un camino a la izquierda, Marc pensaba que quería adelantar y como que no lo hacía, empezamos a adelantar nosotros, pero sorpresa, el tío frena porque iba pa’l camino, así que una de dos: o nos lo comíamos o arcén terruno. Resultado: arcén terruno, Sega Rally, contravolante y ay tu pelo. Todo ok, afortunadamente. Luego nos hemos encontrado al tío que iba en el coche de detrás nuestro, en un chiringuito de carretera, y nos ha dado la mano. Cosas de la carretera, pero todo ok.

Y aquí estamos, en el Lite Hotel de Volgogrado, pasando tres pueblos de salir al horno. Mañana será otro día!
Mongoleta a tope, no se queja, ¡todo ok!

Primeros km del Mongol Rally

Es lunes por la noche y estamos en un hotel de Varazdin, un pueblo de Croacia tocando a la frontera húngara. La Mongoleta está en la Citroen. Hoy en la autopista ha dicho que basta, que necesitaba parar. Se ha calentado de golpe (y cuando digo de golpe, me refiero a tres-cuatro segundos) y hemos tenido que parar en el arcén. El motor hervía. Total, que al cabo de un buen rato le echamos los fluidos y todo, y al volverla a encender, va y se pone a sacar humo por el tubo. Ahí hemos decidido que entraba en acción el RACC.
Y así ha sido, eso sí, tras 3 horas y media de espera en la cuneta, anocheciendo. Ha aparecido el gruero y aquí estamos. Mañana martes toca ir a la Citroen a ver qué dicen…
Además, hoy nos han obsequiado con una multa de 150 EUR por no tener la vignette de Eslovenia. Así que podríamos decir que hoy ha sido un día completo.

Llevamos ya 1.700 km aproximadamente y nuestro plan para mañana era llegar a Ucrania media mañana-tarde, pero en función de lo que nos digan en el taller modificaremos la hoja de ruta . Tenemos tiempo así que ningún problema.
Esta mañana hemos amanecido en una área de servicio de Sanremo, al lado de una pareja de ingleses que estaban recogiendo sus cosas de camping (habían dormido ahí en el coche, también) y que estaban dispuestos a seguir su viaje campestre a bordo de un… Ferrari azul. Toma ya. Modo camping en un Ferrari. Luego se han ido a lavar los sobacos al lavabo, que los hemos clichao. No hay nada más cutre que irte de ruta guarrilla (lavándote en lavabos y esas cosas) con un Ferrari… ¡hay gente pa tó!
Ayer martes a las 8 de la mañana aparecemos en la Citroen, eso sí, después de pagar 15 € por un recorrido en taxi de 5km (hay que joderse). Malas noticias, la Mongoleta no estara lista hasta el viernes, despues de rogar un rato, nos dicen que para el jueves si todo va bien. Volvemos andando al pueblo. Después de recorrerlo 15 veces el RACC finaliza sus gestiones y ya tenemos hotel para dos días más. La factura de Hotel ronda los 252€ (gracias señor RACC) + la grua.

Síguenos durante el viaje
¡Este domingo día 8 de agosto ya partimos hacia Mongolia! Para los que queráis seguirnos a través de Internet, aquí os dejamos la información acerca de cómo hacerlo:
Por un lado, en nuestra página web (http://www.fromlosttotheriver.org), en la página de inicio hemos montado una sección donde podréis ver los últimos estados de Twitter y Facebook enviados, los últimos 3 blogs colgados y algunas fotos que iremos tomando con el móvil. Además, a pié de página, hay un mapa que iremos actualizando con la ruta ya realizada, en la medida de lo posible. En esta página de inicio condensamos todos los canales (Twitter, Facebook, blogs, etc).
Facebook: estamos en Facebook en esta dirección: http://www.facebook.com/pages/From-Lost-To-The-River/326128660606. La cuenta de Facebook está también sincronizada con todo, así que se actualizará todo automáticamente cada vez que enviemos alguna cosa. Si sois más de Facebook, nos podréis seguir sin problemas aquí.
Por otro lado, también nos podéis seguir en la página oficial del Mongol Rally, en la sección de Tracking de equipos:http://mongolrally10.theadventurists.com/index.php?mode=tracking. Si en la caja de texto de la parte superior derecha del mapa ponéis el nombre de nuestro equipo (From Lost To The River), os filtrará el mapa y os mostrará las actualizaciones que hayamos ido enviando vía SMS. Aquí sólo se mostrará lo que enviemos via SMS: aquí no veréis ni blog, ni fotos, ni nada. En cambio, en los otros sitios lo veréis todo (incluso esto).
Así que ya sabeis donde seguirnos. Nosotros, a medida que vayamos pillando wifis, iremos enviando cosas. Estaremos vendidos a la disponibilidad de Internet, pero en la medida de lo posible, os tendremos bien informados.
¡¡¡¡¡¡Nos vamoooooooooooooooos!!!!!!
Salida Mongol Rally Barcelona
El Rally ha empezado hoy pero como ya sabéis, nosotros hasta el dia 8 de agosto no saldremos. ¡Mucha suerte a todos los equipos! En breve os alcanzamos
Recta final antes de salir
Bien, ya tenemos los visados (el ruso está en proceso), carné de conducir internacional, bla bla bla. ¡Papeleo, listo! Ahora sólo queda ponerse manos a la obra con la Mongoleta: ya tenemos el cubrecárter y en breve le haremos el tunning.
Tenemos una lista de cosas que necesitamos y nos gustaría hacer una llamada por si podéis colaborar con la aportación de alguna de ellas. ¡Os lo agradecemos de antemano!
- Un camping-gas o camping-fuel.
- 1 baca para la Mongoleta (pal techo)
- 1 ó 2 jerry cans para la gasolina
- 1 embudo para tirar la gasolina
- Algo para remolcar el vehículo (una cuerda o cinta gruesa)
- Planchas de rodadura de metal para salir de la arena (por si encallamos)
- Un gato (para levantar la Mongoleta)
- Kit de herramientas para el coche.
- Una red (de aprox 2m2)
- Consumibles, recambios y accesorios varios para la Mongoleta (Citroen Berlingo 1.4). Véase ruedas, bombillas, manguitos, baterías, líquidos varios, fusibles, filtros de aire y de aceite, potenciadores de octanaje para la gasolina, etc.
- Una cámara de fotos instantánea (tipo Polaroid).
- Camisetas del Barça (¡seguro que nos solucionan la papeleta en más de una ocasión!). Aunque sean de imitación
- Lápices, libretas, material de papelería vario.
- Pelotas (desinchadas)
- Un conversor de corriente de mechero a alterna 220V (para enchufar portatil, moviles, etc. a la Mongoleta)
- Mapas (si alguien tiene algo de mapas buenos de Rusia, Kazajistán o Mongolia…)
Bien, entramos en la recta final. Exactamente, 37 días para nuestra salida.
¡Mongolia, ahí vamos!
Artículo en el blog de l’Hospital Clínic de Barcelona
Enlace aquí: http://blog.hospitalclinic.org/es/2010/06/mongol-rally-una-aventura-solidaria/
Mongol Rally, una aventura solidaria

Marc Fortes , enfermero del CAP Les Corts, participará este verano con un compañero en elMongol Rally, un rally no competitivo con salida desde Europa y llegada en Ulaanbaator, la capital de Mongolia. Este viaje no es solo una imprevisible aventura, sino que a la vez es un proyecto solidario, ya que cada equipo debe recaudar como mínimo 1000 libras para donar a una asociación benéfica. “Pensamos que el Mongol Rally seria una buena manera de pasar las siguientes vacaciones, conociendo mundo y ayudando con la causa humanitaria”, explica Marc. La aventura empezará el próximo 24 de julio des de Barcelona, y durante un mes recorrerán 14.000 km, con una camioneta a la que han apodado “La Mongoleta”, pasando por Italia, Eslovenia, Hungria, Ucrania, Rusia, Kazajistán y Mongolia, entre otros países.
Marc, junto con su compañero Ignasi Calvo forman el equipo “From Lost To The River“, que donará el dinero que recauden y todo el material sanitario que consigan a la asociación benéfica Nadieshda, una organización sin ánimo de lucro cuyo objetivo es la mejora de la calidad de vida de los huérfanos y niños sin hogar en la antigua Unión Soviética. “Ya que From Lost To The River hará el mongol rally a través de Rusia, creemos que ayudar a los niños rusos es una muy buena manera de devolver la hospitalidad que seguro encontramos de la gente de ese país” explican los dos amigos.
Sigue este enlace para colaborar con Nadieshda y From Lost To The River:http://www.nadieshda.org/retos/index.php?modo=equipo&id=77
Tramitación de los visados
Finalmente, el visado a Kazajistán está ya en proceso por el consulado kazajo. Los trámites han sido sencillos y fáciles a traves de la oficina del consulado en Barcelona. El siguiente es el de Mongolia (será sencillo porque al tener billete de salida en avión se facilitan los trámites) y, último pero no por ello menos importante (al contrario), el ruso.
El visado ruso es el más complicado, de largo, de obtener. Sobretodo para los que hacemos la ruta norte, porque el hecho de tener que realizar dos entradas (con Kazajistán por enmedio) complica los trámites. Según tenemos entendido, no existe una forma legal de hacer lo que necesitamos hacer: cruzar el país en coche. Necesitamos una reserva de hotel o de avión para entrar en Rusia, y como que nuestra Mongoleta es un hotel con ruedas y desgraciadamente no vuela, no sirve como comprobante de reserva su factura de compra. Lo que suele hacer la gente: reservar en un hotel y así de paso se duchan un poco, que a esas alturas ya oleremos mal. Pero como prevées el día en que llegarás? Es un poco una lotería…
Así que estamos en el duro proceso de conseguir explicar nuestras intenciones y obtener la comprensión de las autoridades rusas para evitar reservas y pagos innecesarios. De momento vamos por buen camino ya que tenemos dos maneras de formalizar nuestro visado, gracias a la ayuda de otros participantes de anteriores ediciones y de la presente edición también.
Van a ser divertidos los pasos de frontera rusos…
Modificación de la ruta
Dado que no tenemos que salir desde Praga, porque partimos más tarde que el resto de los participantes, he modificado la ruta para llegar a Lugansk (Ucraïna), nuestro punto de cruce hacia Rusia, a través de Italia, Eslovenia, Hungria y (efectiavmente) Ucrania. El norte de los Alpes lo tenemos ya muy visto, así que será una buena manera de conocer nuevos países.
Una vez en Rusia, todo seguirá normal hasta Kazajistán, donde en vez de ir hacia el sur a encontrar Uzbekistán, iremos por el norte del mar de Aral y en la localidad de Aralsk nos guardamos la carta de ir hacia el sureste (Almaty) o seguir rectos (Astaná). Nos ahorramos un país (Uzbekistán) que, aunque sabe mal, ayudará a agilizar la ruta ya que son dos pasos fronterizos menos y, también, menos vuelta. Samarkanda, otra vez será…
Así quedepende de como llegemos a Aralsk, en función de las circunstancias (averías, fronteras, problemas, etc) podemos escoger la ruta a través de Almaty, que son unos 900 km más pero valen muuuucho la pena, o seguir rectos y tirar millas. Ambas posiblidades acabaran en Rusia, en Barnaúl, desde donde nos dirigiremos a Tsagaannuur, la frontera que ya hemos elegido como paso hacia Mongolia.
Nuestra ruta
Ver Mongol Rally 2010 en un mapa más grande
Saliendo de Barcelona, queremos entrar a Rusia por Ucraina. Dado que no tenemos que pasar por Praga ya que no salimos junto al resto de los participantes, iremos por el sur de los Alpes a través de Italia, Eslovenia, Hungria y Ucrania hasta la frontera rusa.
Saldremos seguidamente dirección sureste para ir hacia la frontera con Kazajistán a través de Volgogrado y Astrakhan, y cruzaremos por el desierto el trecho entre el mar Caspio y el ahora casi seco mar de Aral, para pasar por la ciudad del mismo nombre, Aralsk, con sus increíbles paisajes llenos de barcos abandonados debido a la extinción del mar.
Seguiremos hacia el sur para Baikonur, uno de los cosmódromos rusos más importantes de la zona. La carretera a través de Turkistan nos enlazará con la ruta de salida de Uzbekistan en Shumkent. Rodearemos las montañas de Kirguizistán pasando por increíbles enclaves montañosos como Almaty.
Seguiremos hacia el norte dirección Rusia para proseguir, a través de Barnaúl, por la carretera M-53, carretera que cruza los increíbles montes Altai y finaliza en la frontera con Mongolia.
A partir de ahi… empieza la aventura…





