La película del Mongol Rally

Posted By spektakl / agosto, 11, 2011 / 3 comments

Película documental acerca del Mongol Rally 2010, realizada por el equipo catalán From Lost To The River a bordo de una Citroen Berlingo, en agosto del 2010. Barcelona – Ulaanbataar en 21 días y 11.111 km, pasando por Francia, Italia, Eslovenia, Croacia, Hungria, Ucraina, Rusia, Kazajistán y Mongolia, a través del desierto kazajo, Siberia y el desierto del Gobi.

Mongol Rally Film (1/6)

Ver en YouTube: http://www.youtube.com/watch?v=iskP5YPuHfI

Ver en YouTube: http://www.youtube.com/watch?v=ehTX9JSG–4

Ver en YouTube: http://www.youtube.com/watch?v=g2jSR6KzqxM

Ver en YouTube: http://www.youtube.com/watch?v=pLQ057XAbl4

Ver en YouTube: http://www.youtube.com/watch?v=igmNNiwdUPM

Ver en YouTube: http://www.youtube.com/watch?v=dEgK6uVqIYo

La película de nuestro Mongol Rally (trailers)

Posted By spektakl / agosto, 11, 2011 / 0 comments

Cámara en mano y tras horas de edición al volver de viaje, os presentamos nuestra visión del Mongol Rally. Así fue nuestra experiencia contada a través de las imagenes captadas durante el viaje.

Para abrir boca, unos trailers:

Pel·lícula documental sobre el Mongol Rally 2010, realitzada per l’equip català From Lost To The River a bord d’una Citroen Berlingo, l’agost del 2010. Barcelona – Ulaanbataar en 21 dies i 11.111 km, passant per França, Itàlia, Eslovènia, Croàcia, Hongria, Ucrania, Rússia, Kazakhstan i Mongòlia, a través del desert kazak, Sibèria i el desert del Gobi.

Película documental acerca del Mongol Rally 2010, realizada por el equipo catalán From Lost To The River a bordo de una Citroen Berlingo, en agosto del 2010. Barcelona – Ulaanbataar en 21 días y 11.111 km, pasando por Francia, Italia, Eslovenia, Croacia, Hungria, Ucraina, Rusia, Kazajistán y Mongolia, a través del desierto kazajo, Siberia y el desierto del Gobi.

Documentary film about Mongol Rally 2010, made by the catalan team From Lost To The River on a Citroen Berlingo, on August 2010. Barcelona to Ulaanbataar in 21 days and 11.111 km, going trough France, Italy, Slovenia, Croatia, Hungary, Ukraine, Russia, Kazakhstan and Mongolia, crossing the kazak desert, Siberia and the Gobi desert.

¡Lo hemos conseguido!

Posted By spektakl / agosto, 31, 2010 / 0 comments

¡¡¡Hemos llegado!!! Buff… después de 11.111 kilómetros (si si, 11.111)… ¡¡estamos en Ulan Bator!! :) La verdad es que la parte de Mongolia ha sido lo más divertido de calle. Hace honor al nombre del rally. Llegar hasta aquí es más o menos interesante o divertido o largo o corto, depende de como te lo montes… pero en Mongolia todos los participantes del rally pasamos por las mismas aventuras.

Por varios motivos: por los caminos (porque no son carreteras), que varían entre pistas de arena y grava anchas y rápidas a trozos de caminos de cabras agujereados; por los ríos (hemos cruzado varios, algunos con tela telita tela); por el paisaje (increíble, aunque te acabes acostumbrando); por la nitidez (no he visto nunca una atmósfera tan cristalina); por conducir bajo la lluvia a fondo en el mismísimo medio del Gobi; por los valles infinitos de cientos de kilómetros de ancho y largo; por un sinfín de cosas. Pero sobretodo, por la conducción.

En Mongolia cambian las reglas del juego. La carretera desaparece en el metro cero después de la valla con la frontera rusa; las indicaciones desaparecen y sólo aparecen cuando son estrictamente necesarias; los caminos se bifurcan en centenares a través de la estepa, aunque acaben todos en el mismo sitio, pero pueden llegar a alejarse hasta 50 km unos de los otros, en paralelo. Los coches empiezan a sufrir los achaques de todo esto.

Nos hemos ido encontrando con equipos a lo largo de nuestra travesía fugaz por Mongolia; muchos de ellos iban tirando, pero otros muchos han ido abandonando. Hay algunos equipos que han llegado a meta haciendo auténticas proezas, como por ejemplo los portugueses, que iban con el capó abierto y uno sentado fuera en la parte delantera echando garrafas de agua sobre el motor cuando desde dentro el piloto indicaba que se calentaba el motor, debido a una avería del sistema de refrigeración. Otros han roto suspensiones, ejes, algunos han volcado, las canadiendeses iban a escape libre y con un soporte del motor roto… la verdad es que ver los coches en el parque cerrado final del Rally es bastante entretenido.

Por fortuna, la Mongoleta se ha comportado MUY MUY bien. Simplemente hemos destrozado el cubrecárter, que lo hemos quitado casi al final del rally, y hemos desllantado una rueda unos metros antes de llegar a Ulan Bator (cosas de la emoción del momento). Por lo demás, hemos donado una Mongoleta en un estado muy muy bueno: en los trozos de asfalto final, entrando a Ulan Bator, no vibraba absolutamente NADA. Aún no nos lo creemos… porque le hemos dado cera. Se ha comido piedras, baches, agujeros, peraltes, ríos… de todo, vamos.

Pese a que la línea de meta este año es una cutrez y una sosez de campeonato (de hecho está desmontada), han ido llegando los equipos que hemos ido viendo por el camino, así como los últimos compatriotes (esos Galimatíes y su super ambulancia) y ahora estamos por Ulan Bator de relax, comentando la jugada, asimilando estos días de rally y pasando el tiempo hasta el vuelo de vuelta. Mañana iremos al Black Market de Ulan Bator, a acabar de ver la ciudad un poco y a hacer un poco el ganso antes de irnos ya hacia el aeropuerto para el largo día de vuelta.

Anécdotas e historias tenemos a patadas, pero las dejamos para las charlas una vez repuestos de toda esta movida.

Gracies a totes i tots pels vostres missatges a través del Facebook, mail, etc. ens han fet un munt d’il·lusió i, encara que sembli topicazo, animen i donen empenta per a seguir endavant i tirar milles. Ens veiem a la tornada!!!

 

¡Estamos en Mongolia!

Posted By spektakl / agosto, 27, 2010 / 1 comments

Estamos en Hovd, en el Western Mongol Rally Camp… ¡en Mongolia! ¡Por fin! Tenemos mala y poca conexion a Internet asi que seremos breves. Tampoco tenemos cobertura de mobil, por lo que no podemos llamar ni recibir llamadas, pero como que vamos en covoy con equipos y nos vamos encontrando (ademas de que en la carretera van pasando vehiculos cada x tiempo), en caso de necesidad se puede contactar.

La entrada a Mongolia duro un dia, tuvimos suerte porque fuimos de los mas rápidos. Los caminos hasta aqui, de momento se comportan, pero ahora empezaremos las etapas mas complicadas. El equipo ha crecido con un integrante mas, Xavi, un vitoriano que va saltando de equipo en equipo y es mecánico. Ayer ya paramos a ayudar a un equipo ingles enmedio de la nada, y la verdad es que es un crack.

Mongolia es apabullante, y el macizo de Altai tambien. Los paisajes son increíbles. Un grupo de rafters rusos nos invitaron a cenar en su campamento al lado del rio Katun de noche, hace cosa de dos dias. Luego por la manana nos llevaron a ver petrogrlificos, que son inscriptiones en las piedras que tienen  mas de 7.000 anos. Muy amables, la verdad es que estamos gratamente sorprendidos de las gentes de kazajstan y rusia, todo estereotipo que podiamos tener queda destruido tras este viaje.

Hay mas anecdotas pero ya las dejamos para las charlas cuando volvamos. Ahora nos queda el Gobi, hacia el pueblo de Altai, la etapa mas dura que pensamos hacerla este fin de semana. Luego la cosa mejora hasta Bayagoonur i, de alli a Ulan Bator, es todo asfalto. La Mongoleta esta perfecta, increible. Asi que todo pinta muy bien despues de exactamente 10.583 kilometros.

¡Venga, que esto ya casi esta hecho! Siguiente blog en la meta, si internet lo permite!!

Policia, policia…

Posted By spektakl / agosto, 22, 2010 / 0 comments

Estamos en Barnaul, en el Oblast de Altai, en Rusia, en Siberia, a tomar pol saco, vamos. Nos quedan unos 850 km hasta la frontera mongola, donde nos ha dicho la organización del rally por email que hay colas de hasta dos o tres dias, porque tienen que contrastar los datos de los coches con Ulan Bator via Internet y allí la conexión se va y se viene todo el rato. Lo que haremos es lo que nos ha recomendad: cargar agua y comida para un regimiento y sonreír en la frontera, que es la clave (comprobado) para pasar sin problemas.

Ayer saliendo de Astana nos querían parar en un control policial (no un coche parado en el arcén, sino una torreta con polis), pero volvimos a irnos. Esta mañana, en Semey (que es una ratonera y está plagada de policías), otros polis nos han indicado tarde y mal que parásemos y, para cuando los hemos visto, ya los habíamos pasado, así que hemos seguido el protocolo habitual: adiós muy buenas. El problema ha sido que, mientras repostábamos en una gasolinera cercana, han aparecido allí con un coche de un amigo (no uno de poli), donde iban el amigo en cuestión y dos de ellos. Han plantado el coche enfrente del nuestro y ale, ya la tenemos liada. Se les han convertido los ojos en dólares. Así que nada: machina documenti (o el pasaporte del car, como dicen otros). Le hemos dado todo, les hemos dicho que nos dejasen repostar, y nos han dicho que ok. Anda que… si es que no saben ni intimidar. Así que hemos repostado, el amigo “secreta” se ha ido, y luego ha venido el coche de policía oficial, digamos, el que va pintado de azul y blanco y lleva luces arriba, y nos ha indicado que hemos excedido en 12km/h un control de velocidad. Nuestra respuesta: en un papel hemos escrito $. No ha tardado en escribir ellos 100. Así que ya entre risas y Ispania, Barcelona, fútbol, world champion, etc. hemos ido al coche a buscar 51 dólares y lo que nos quedaba suelto de tengues kazajos (porque ya nos íbamos del país y era muy muy poco) y nos los han hecho poner bajo la funda del asiento. Y adiós muy buenas.

Luego nos los hemos encontrado mientras intentábamos salir de la putrefacta Semey y ¡que risa! Nos indicaban para cualquier sitio con tal de que nos largásemos ya de allí, no sea caso que se destapase el soborno. En fin…

En la frontera con Rusia nos hemos encontrado a dos coches del Mongol Rally. Por fin! Eran tres chicas y dos chicos canadienses e ingleses. Tenían previsto tirar millas para Mongolia rápido, porque hay pollo en la frontera. Nosotros hemos parado en Barnaul a dormir, mañana día de tranquis por aquí, empezar a ir tirando y entre mañana y el miércoles tarde, llegar a Mongolia disfrutando de las montañas de Altai, que se ve que lo petan.

Por cierto, la baca de la Mongoleta la dejamos en Ucraina, junto con un bidón. Para optimizar, y no gastar tanto. Y de momento llevamos unos 4.000 km con el cubrecárter cogido con dos cuerdas que había en la Mongoleta el día que la compramos. Lu nostre.

Hasta la próxima.

Astana, Kazakhstan

Posted By spektakl / agosto, 20, 2010 / 1 comments

Nada a destacar en cuanto al viaje hasta Astaná (1.400 km desde Aqtobe). Otro poli que se quedó ahí con cara de bobo (adéu Andreu) y carreteras en general bien, aunque con baches y tramos de destrozo total, pero pocos kilómetros. Dormimos a media etapa en una gasolinera aparentemente abandonada pero con los surtidores encendidos, rodeados de enormes campos de trigo y de cosechadoras trabajando de noche. Para seguir la tradición, volvimos a cocinar los noddles con el hornillo al lado de la gasolinera. Si es que no tenemos remedio.

Los 300 últimos km hasta Astaná son de autovía recién estrenada. Supongo que era un anticipo de lo que nos encontraríamos en la capital. Astana es una megalópolis de asfalto y edificios de arquitectura snob. Una Ciutat de les Arts, un Fòrum, un Singapur… muy feo, a nuestro parecer. Capitalismo, bla bla bla. Le han ido ganando terreno a la estepa a base de asfalto y ladrillo y cristal, y cuando acaba la ciudad, acaba de golpe, y hasta la nueva ampliación de presupuesto. Una ciudad irreal. No parece existir un núcleo antiguo en Astaná, parece que todo es construido nuevo en la última década. Ahora sabemos a dónde va aparar todo el dinero que falta en el oeste del país. Dinero que sacan, de entre otras fuentes de ingresos, de pozos de petróleo que precisamente estan en ese abandonado oeste kazajo.

Nos hemos pegado un buen tute andando por toda la ciudad, unas tres horas. Hemos dado la vuelta a toda ella y, volviendo al hotel, hemos parado a comer en un restaurante que suponemos es típico. Hemos comido una ensalada de verduras muy buena y unos pinchos de cordero que estaban de puta madre. Y todo por sólo 17 EUR (3.300 tengues)…

Ahora toca descansar y nos queda la última etapa por Kazajistán hasta la frontera rusa en Semey, para pasar a Siberia.

Desde Aqtobe, Kazakhstan

Posted By spektakl / agosto, 18, 2010 / 0 comments

Creo que nos quedamos en Volgogrado… desde entonces esto ya empieza a ser lo que nos imaginábamos.

Salir de Volgogrado fue relativamente sencillo, pese a que por aquí les cuesta indicar (y no es culpa del idioma, es que se lían con la derecha y la izquierda y el adelante y atrás). Suerte que los carteles de las principales ciudades estan rotulados en inglés debajo. Lo único a comentar de este tramo es el caso omiso que hicimos de un poli que quería pararnos. Hasta luego lucas. Y ahí se quedo, sin sus dolares.

Llegamos a Astrakhan a una hora decente y, antes de la frontera, otro poli nos paró. Nos dijo algo en parruski y nosotros que si Kazajstan p’alli que si no se que… total, que en el tío dijo “si si, priamo” i ale, primera y nos vamos. La frontera estaba a escasos 200 metros. La pasamos a media tarde. En la frontera conocimos a una familia rusa, de Samara, que iban de vacaciones a Atyrau, nuestra próxima ciudad. También a dos camioneros que nos avanzaron un poco como estaban las carreteras. Y una pareja de motoristas, que iban desde la India hasta Europa y se habían encontrado con más gente del rally y estaban flipando. Charlamos un rato sobre el rally, la ruta y todo eso, y nos dijeron también un poco como estaban las carreteras.

En la frontera, por el lado ruso, todo ok, bastante rápido y muy amables. Luego un cacho de tierra de nadie y la frontera kazaja. Ahí ya cambió la cosa. Aunque nos atendieron bien, se les notaba la poca faena y las ganas de rapiñar algo, al final simplemente fue un puntero láser y un estrechón de manos. Nada más salir de la frontera, había algunos locales y cambiamos moneda y hicimos el seguro de conducción kazajo, eso sí, regateando a muerte (a caraperro) y con regalos incluidos: una caja de calculadoras que lo petó. Fué abrirla, y absolutamente todos los allí presentes saltando de alegría. Impresionante…

Se hacía tarde y la idea era llegar a Atyrau. Vimos ya camellos, caballos, etc etc. La carretera y la poca luz hizo que desistieramos, así que dormimos en una gasolinera, no sin antes romper uno de los soportes del cubrecárter. Las carreteras ya empezaban a cambiar…

Al día siguiente seguimos la marcha por una carretera en relativo buen estado hasta Atyrau. Allí fuimos a un taller para que nos soldaran el soporte y, muy amablemente, nos lo hicieron sin coste alguno, ante nuestra sorpresa. Evidentemente, se llevaron un buen par de botellas de vino del Penedès en señal de agradecimiento. Luego fuimos al mercado local de Atyrau a cambiar más dolares por tengues y a comprar un poco de comida. Y a eso del mediodía decidimos partir hacia el próximo destino, donde estamos ahora (Aqtobe), a 600 km de allí. Lo que no teníamos ni idea era de la carretera que se nos venía encima.

La cosa empezó bien, con carretera asfaltada y muy lisa. Luego cambió a “aceptamos lisa”. A 80-90 por hora. Pero de golpe, y en medio de la más absoluta nada… ahí estaban, aparecieron por fin los agujeros. En algunos cabía la furgoneta entera. Entera, medio metro bajo el nivel de la carretera. Y no sólo agujeros: sino que además, jorobas de asfalto hacia arriba (camellos que les llamamos) que, o las esquivas, o te las comes con el cubrecárter. A veces la disposición de los elementos era tal que:

1. Esquivas un agujero por la derecha
2. Te encuentras inmediatamente después un agujero peor a la izquierda
3. Al esquivarlo, te aparece un camello de estos y te lo cruspes cruzando los dedos
4. Cuando lo has pasado, al medio segundo aparece ante ti hay un agujero de lado a lado de la carretera.

A medida que avanza la carretera, esto se hace constante. Y al decir constante me refiero a que, en 50 metros de carretera, tienes una buena colección de agujeros, camellos y desniveles varios para escoger dónde quieres partirte el cubrecárter o romperte la suspensión.

Así que la gente local, resignada ante este hecho, un buen día dijo “me voy por la estepa” y así es: hay caminos a ambos lados a través de la estepa que se han hecho a base de sudar totalmente de la carretera. Caminos de tierra ya compactada, con trozos de arena (casi nos quedamos en una pero ahí el maestro Marc lo salvó como un campeón).

Y creo que no se puede uno hacer a la idea de lo mal que estaba este tramo de carretera hasta que no lo vive en sus carnes. Y cuando digo tramo, digo 300 kilómetros. Eso es lo que va desde La Jonquera hasta Castellón, como quien dice. 300 kilómetros en los que te cruzas con camiones, excavadoras, coches… todos circulan por ahí como pueden, algunos encallan, otros petan ruedas… pero ahí están, como espartanos, supongo que esperando que algún dia el gobierno acabe las dichosas obras que parece que están haciendo para arreglar ese desaguisado postnuclear.

Y en medio de este paisaje lunar, paramos a dormir en un pueblo condenado a sufrir esta carretera por sus dos lados, pues estaba casi en la mitad. Dormimos al lado de un bar, después de tomar algo en éste y de hablar con el dueño del pequeño taller o desguace de al lado sobre la mejor ruta hacia la frontera rusa en Semipalatinsk. Luego le llamaron al móvil y estuvo casi 3 horas llamando y hablando…

Así que hoy nos hemos levantado y nos hemos cruspido los 100 kilómetros restantes de esta “carretera”, con otra rotura de cubrecárter. Lo hemos atado con un par de cuerdas y ahí está, aguantando el percal. Hemos parado en un hotel de Aqtobe y hemos decidido que la ruta que haremos será la ruta norte, porque para bajar a Aral hay otra carretera del estilo… Así que ahora nos espera Karagay, Astana, Pavlodar, Semey, Barnaul y… ¡¡Mongolia!!

Volgogrado, Rusia

Posted By spektakl / agosto, 15, 2010 / 0 comments

Hoy es domingo 15 de agosto de 2010. Estamos en Volgograd, en el Lite Hotel, pasando tres pueblos de salir afuera porque nos cocemos. Hace un calor de mil demonios y no hacemos otra cosa que conducir y beber agua, así que hoy toca pausa. Llevamos ya 4.500 km y subiendo.

Las carreteras ucranianas van a ratos, pero en su mayoría están relativamente mal. Tienes que ir con mil ojos porque salen agujeros y rebabas de asfalto fundido y moldeado. Hemos tocado con el cubrecárter en muchas de ellas. El cubrecárter es un campeón. Dos días para cruzar Ucrania y apurados. Lo bueno fué que llegamos a la frontera rusa de noche, a las 20:00 aproximadamente, y no pegaba la solana (ya era de noche), no había nadie y, de esta manera, pudimos pasar en apenas una hora.

Primero tocaba sacarse la carta verde para el coche, ya que la carta verde del seguro actual no cubre el territorio de la antigua URSS. Así que le compramos a Alexei, un agente que había ahí, el seguro este, regateando, chaporreando en angloruso y oliendo el alcohol destilado que escupía. Al final la cosa salió un poco carilla para lo que es pero le mangamos el cargador de Nokia, que a Marc le quitaron en el hotel. No hay mal que por bien no venga, tu.

Luego registro del coche en la parte Ucraniana de la frontera, a base de soborno. 20 dólares y p’alante, algunas risas y mucho cachondeo por parte de ellos. Nosotros, siguiendo el juego y au, a por otra cosa. Luego, hacia la rusa: carta de inmigración y control de cosas, esta vez nada de sobornos, todo normal. Vaciamos la Mongoleta, miraron todo, y nada, todo ok. Tuvimos que hacer la carta donde indicábamos lo que llevamos, el tipo de coche y esas cosas, no sin algún que otro problemilla (la tuvimos que rellenar 4 veces, por errores nuestros y de los agentes). Y ya esta, frontera pasada. Mañana intentaremos también pasar la frontera kazaja de noche, porque no te achicharras y además no hay nadie.

Hemos dormido a pié de carretera en un parking de un bar y de buena mañana, sin tener ni idea de ruso, cirílico, sin tener un sólo rublo y con un cuarto de depósito de gasolina, hemos conseguido salir dirección Volgogrado sin perdernos, preguntando porai. Aquí nada de tarjetas de crédito, ni euros, ni dolares, ni nada. Todo rublos. Por suerte en una gasolinera una señora nos ha permitido pagar con VISA, pero no después de parar en 4 o 5 gasolineras. En una de ellas, una chica nos ha dicho que dólares ok, pero su padre ha dicho que nanai, así que nos hemos ido.

Al cabo de un rato aparece la chica con un coche, pitándonos, y nos dice que la sigamos. Nos ha llevado al mercado local, donde ha llamado al colega de turno que nos ha cambiado dólares a rublos así un poco a bulto, porque la oficina hoy estaba cerrada. Mientras yo (Ignasi) cambiaba, Marc se ha esperado en la Mongoleta, en la puerta del mercado, y el chico del puesto de bebidas de la puerta le ha invitado a una botella entera de una especie de zumo de manzana con alcohol y a una cerveza rara. Total, que al salir yo me lo encuentro con todo eso ahí ;) Finalmente un colega de la chica nos ha guiado hasta la salida dirección Volgogrado. Muy amables todos en general, y además, pese a la cara de mala leche que gastan, sonríen bastante.

De camino a Volgogrado, un Lada quería girar a un camino a la izquierda, Marc pensaba que quería adelantar y como que no lo hacía, empezamos a adelantar nosotros, pero sorpresa, el tío frena porque iba pa’l camino, así que una de dos: o nos lo comíamos o arcén terruno. Resultado: arcén terruno, Sega Rally, contravolante y ay tu pelo. Todo ok, afortunadamente. Luego nos hemos encontrado al tío que iba en el coche de detrás nuestro, en un chiringuito de carretera, y nos ha dado la mano. Cosas de la carretera, pero todo ok.

Y aquí estamos, en el Lite Hotel de Volgogrado, pasando tres pueblos de salir al horno. Mañana será otro día!

Mongoleta a tope, no se queja, ¡todo ok!

Primeros km del Mongol Rally

Posted By spektakl / agosto, 11, 2010 / 0 comments

Es lunes por la noche y estamos en un hotel de Varazdin, un pueblo de Croacia tocando a la frontera húngara. La Mongoleta está en la Citroen. Hoy en la autopista ha dicho que basta, que necesitaba parar. Se ha calentado de golpe (y cuando digo de golpe, me refiero a tres-cuatro segundos) y hemos tenido que parar en el arcén. El motor hervía. Total, que al cabo de un buen rato le echamos los fluidos y todo, y al volverla a encender, va y se pone a sacar humo por el tubo. Ahí hemos decidido que entraba en acción el RACC.

Y así ha sido, eso sí, tras 3 horas y media de espera en la cuneta, anocheciendo. Ha aparecido el gruero y aquí estamos. Mañana martes toca ir a la Citroen a ver qué dicen…

Además, hoy nos han obsequiado con una multa de 150 EUR por no tener la vignette de Eslovenia. Así que podríamos decir que hoy ha sido un día completo.

Llevamos ya 1.700 km aproximadamente y nuestro plan para mañana era llegar a Ucrania media mañana-tarde, pero en función de lo que nos digan en el taller modificaremos la hoja de ruta . Tenemos tiempo así que ningún problema.

Esta mañana hemos amanecido en una área de servicio de Sanremo, al lado de una pareja de ingleses que estaban recogiendo sus cosas de camping (habían dormido ahí en el coche, también) y que estaban dispuestos a seguir su viaje campestre a bordo de un… Ferrari azul. Toma ya. Modo camping en un Ferrari. Luego se han ido a lavar los sobacos al lavabo, que los hemos clichao. No hay nada más cutre que irte de ruta guarrilla (lavándote en lavabos y esas cosas) con un Ferrari… ¡hay gente pa tó!

Ayer martes a las 8 de la mañana aparecemos en la Citroen, eso sí, después de pagar 15 € por un recorrido en taxi de 5km (hay que joderse). Malas noticias, la Mongoleta no estara lista hasta el viernes, despues de rogar un rato, nos dicen que para el jueves si todo va bien. Volvemos andando al pueblo. Después de recorrerlo 15 veces el RACC finaliza sus gestiones y ya tenemos hotel para dos días más. La factura de Hotel ronda los 252€ (gracias señor RACC) + la grua.

Síguenos durante el viaje

Posted By spektakl / agosto, 5, 2010 / 0 comments

¡Este domingo día 8 de agosto ya partimos hacia Mongolia! Para los que queráis seguirnos a través de Internet, aquí os dejamos la información acerca de cómo hacerlo:

Por un lado, en nuestra página web (http://www.fromlosttotheriver.org), en la página de inicio hemos montado una sección donde podréis ver los últimos estados de Twitter y Facebook enviados, los últimos 3 blogs colgados y algunas fotos que iremos tomando con el móvil. Además, a pié de página, hay un mapa que iremos actualizando con la ruta ya realizada, en la medida de lo posible. En esta página de inicio condensamos todos los canales (Twitter, Facebook, blogs, etc).

Facebook: estamos en Facebook en esta dirección: http://www.facebook.com/pages/From-Lost-To-The-River/326128660606. La cuenta de Facebook está también sincronizada con todo, así que se actualizará todo automáticamente cada vez que enviemos alguna cosa. Si sois más de Facebook, nos podréis seguir sin problemas aquí.

Por otro lado, también nos podéis seguir en la página oficial del Mongol Rally, en la sección de Tracking de equipos:http://mongolrally10.theadventurists.com/index.php?mode=tracking. Si en la caja de texto de la parte superior derecha del mapa ponéis el nombre de nuestro equipo (From Lost To The River), os filtrará el mapa y os mostrará las actualizaciones que hayamos ido enviando vía SMS. Aquí sólo se mostrará lo que enviemos via SMS: aquí no veréis ni blog, ni fotos, ni nada. En cambio, en los otros sitios lo veréis todo (incluso esto).

Así que ya sabeis donde seguirnos. Nosotros, a medida que vayamos pillando wifis, iremos enviando cosas. Estaremos vendidos a la disponibilidad de Internet, pero en la medida de lo posible, os tendremos bien informados.

¡¡¡¡¡¡Nos vamoooooooooooooooos!!!!!!

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