Días 1 & 2: Barcelona – Tanger MED – Meknes
Tras un aburrido trayecto en barco de unas 28 horas, llegamos al puerto de Tanger a las 18:30 hora española, 16:30 hora Marroquí. Pese a que ganamos dos horas y en el otro lado del estrecho es más tarde, el sol no se va a mover así que tenemos las mismas horas de luz por delante para llegar a Meknes. No me apetece aventurarme mucho por territorio desconocido de noche a las primeras de cambio, pero no me va a quedar más remedio.
La aduana es muy rápida, todos muy amables y problemas cero. Conseguimos finalizar todos los tramites a eso de las 17:15, por lo que nos queda una hora y cuarto de luz. Nos lanzamos a recorrer los primeros kilómetros por un nuevo país. Siempre me ha parecido algo mágico, esos primeros kilómetros son especiales. Te tienes que adecuar al nuevo formato: arcenes, bordillos, señalización, el asfalto, la conducción, los variopintos seres vivos paseando por la carretera… una mezcla de novedad, máxima atención y curiosidad infinita.
El viento no perdona y empuja la moto con fuerza mientras se pone el sol a nuestra derecha según bajamos hacia Larache. Tenemos gasolina pero prefiero llenar depósito y jerry can por si las moscas, no sea que nos quedemos tirados en media noche sin gasolineras cerca. Así que como que no vemos ninguna gasolinera en nuestro sentido de la autopista durante varios kilómetros, optamos por cruzar la autopista por un paso de peatones subterráneo hasta el lado opuesto, repostar y volver como si no hubiera pasado nada…
Seguimos por la autopista tras esquivar una gallina suicida que se nos cruza por delante y nos pasamos el desvío a la carretera en Larache. ¡Vaaaaya! Paramos a mirar el mapa. La noche ya ha caído y optamos por seguir por autopista hasta Kenitra y luego pillar la nacional. Así sucede.
En Kenitra me adentro por primera vez por una carretera marroquí que no es ni autovía ni autopista. Es noche cerrada, la carretera parece en buen estado pero no me fío. Me pongo detrás de un coche que me va abriendo camino mientras calibro la partida. No paran de hacerme ráfagas los coches, no conseguimos descifrar qué quieren. El coche que me precede desaparece en un desvío y estoy sólo ante el peligro. Con prudencia, seguimos.
Antes de llegar a Sidi Kacem tomamos el desvío hacia Meknes a la derecha. La carretera emperora, pero se deja circular. Los arcenes han desaparecido y queda un carril y medio de ancho entre los dos. Estamos casi solos. Vemos alguna que otra bici, a algún que otro espontáneo sentado en el trigo y perros que nos ladran. En un momento dado, la carretera desaparece. Me vienen recuerdos a la cabeza…
¿Es necesario? ¿De veras, era necesario? Estamos subiendo un puerto de montaña que no es más que la base sobre la que se pavimentará en un futuro. No hay un sólo foco, la única luz la da mi faro. Todo es gravilla y soy extremadamente prudente con la conducción: es la primera vez que llevo paquete y maletas hasta los topes con ruedas mixtas de serie y mi bautizo en estas condiciones está siendo de noche y en Marruecos. Sin querer, agarro fuerte el manillar y empiezo a tensionar músculos. Al poco me aparece el pinchazo en la espalda derecha. Pero si algo nos enseñó el Mongol Rally es a poner buena cara y tener paciencia, así que reducimos velocidad y seguimos poco a poco. Me relajo y al cabo de una hora y unos escasos 30 kilómetros recorridos, el asfalto vuelve. Nos habíamos equivocado de desvío. Habíamos cogido una ruta alternativa a Meknes, por una carreteria sextaria… ¡Aventura nada más comenzar!
Llegamos a Meknes, nos dejamos engullir por el caos controlado de la ciudad, y los locales nos guían hasta el hotel Majestic, donde nos esperan. Aparcamos la moto, subimos a dormir y mañana será otro día. ¡Los primeros 350 km por Marruecos ha sido un curso acelerado para mí!

Marruecos en moto 2011. El video.
Imágenes desde la moto por todo el país, un paseo por las dunas en Erg Chebbi y callejeando por Fes, todo a ritmo de “Roads“, de la banda barcelonesa Bearlin. ¡Esperamos que os guste!
Con la premisa de llegar al desierto
Disponemos de una semana de tiempo y la única premisa es pisar el desierto. De esta sencilla manera encaramos el que será nuestro primer viaje en moto, a bordo de una BMW F650GS Twin, a finales de setiembre de 2011. El ferry nos llevará desde Barcelona hasta Tanger (para evitarnos la kilometrada por autopistas) y, desde allí, el objetivo es llegar a Merzouga pasando por Chaouen, Fez, Ifrane, Meknes, Midelt y Rissani. Las gargantas del Todra y si da tiempo Ouzazarte, serán los puntos de interés de cara al viaje de vuelta, que haremos vía Rabat y, de nuevo si el tiempo no apreta, también Casablanca. La idea de poner un pié en la arena nos permitirá ver una parte del país vecino que, pese a todo, tanto desconocemos. Una parte bastante turística, todo sea dicho, pero por algo vamos en moto. Nos da la libertad de salirnos de lo típico a las primeras de cambio.
La preparación para este viaje es bastante parca. Tenemos tres maletas en la moto que usaremos a modo de portaequipajes, nos llevaremos la tienda de campaña, los elementos de mantenimiento mecánico básico, compraremos un mapa de carreteras de Marruecos y con un planning diario como base (descrito en el mapa que veréis abajo de todo), iremos tragando los kilómetros sin prisa pero sin pausa, sin reservar alojamiento y totalmente a nuestro aire. Máxima flexibilidad y, por qué no, cierta incertidumbre para añadir un poco de aventura al viaje.
Una vez de vuelta, editaremos un vídeo resumen y, si todo va bien, se publicará en Exploramoto, la web de vídeos de viajes de aventura en moto por excelencia. Y como siempre, y en función de la conexión a Internet, tendréis noticias nuestras a través del blog de esta página.
¡Hasta pronto!


Ver Marruecos 2011 en un mapa más grande
Salida Mongol Rally Barcelona
El Rally ha empezado hoy pero como ya sabéis, nosotros hasta el dia 8 de agosto no saldremos. ¡Mucha suerte a todos los equipos! En breve os alcanzamos





